Reflexiones en torno al uso de Software Libre

APRENDER BLENDER

encuentro de los usuarios con el software libre, no es un camino lineal, ni mucho menos un dogma. Las razones son diversas y suceden de maneras inesperadas. En este artículo, el Diseñador Felipe Galíndez relata su acceso a las herramientas colaborativas a partir de su experiencia desde sus tempranas inquietudes de estudiante universitario.

Si, sé como te sentis. Ahi en segundo, tercer año, cuando todo el mundo te decía que la facultad era una cuestión de impulsos cíclicos, y les vas empezando a creer. Genial si no sos una de estas personas, pero para aquellos que empiezan a perder un poco el entusiasmo y el acelere propios que genera entrar a una carrera universitaria, se vuelve necesidad hacer algo más.

Para los diseñadores es diferente. Esa necesidad de hacer algo más, casi siempre viene de la mano de alguna habilidad o output creativo. Los diseñadores, eternos estudiantes, necesitan crear. Estás en segundo, tercero de la facultad, todo triste porque sentís que no aprendés nada, y que todo te sale igual. Pero también sentís que tenés que aprender más.

A todos nos surgen las mismas preguntas. ¿Que carajo aprendo? ¿Me pongo a ilustrar? ¿Me pongo a aprender html y css?¿Me pongo a sacar fotos? ¿Me pongo a animar?

Si, estoy recontra proyectando. Animar, aprendí a animar. ¿Que podía perder?

Muchas horas culo/silla, dibujando frame by frame sobre hojas de papel vegetal, que compraba por resma en papeles especiales (alto spot para los amantes de los soportes celulósicos). Me obsesionaba el trayecto lineal del aprendizaje, cual spaghetti. Tenía que aprender primero lo primero de lo primero, en este caso, animación tradicional.

Pase a After y no duré demasiado. Me embolaba banda, lo sentía ajeno y complejo. Pero no me iba a bajar de este tren, así que si las cosas iban a complicarse de forma voluntaria, por lo menos podía intentar agregarle otra dimensión más.

Oh el maravilloso mundo del 3D!, un mundo donde la cosa empezaba a complejizarse, y donde esa necesidad de salir de mi área de confort se vio satisfecha, a veces incluso de más. Había banda de programas, todos pagos, todos diferentes, todos especializados y con sus particularidades, todas impuestas por el rubro donde destacan.

*”Agent 327: Operation Barbershop” último corto animado desarrollado integralmente por la Blender Foundation.

Como se suponía que un newbie como yo pudiera decidirse solo de reviews en Internet. Tenía que probarlos a todos, y en el tiempo que me dejaba libre la facultad. Bombardeé con preguntas a muchas personas, incontables, no podía quedarme solo con las reviews. Mi interés ya comenzaba a caducar, hasta que un amigo (una de las personas más inteligente y creativa que conozco) me batió la posta:

-”Mira vieja, yo vengo usando Blender. No tiene mucha salida laboral, pero es un programón, tiene todo lo que se te ocurra, y además es gratis.”-

Como prácticamente todos los estudiantes, mi presupuesto era bastante limitado, así que la idea de trabajar con un software libre me resultó bastante atractiva. Obviamente pertenezco a la tripulación de piratas de reddit, que usan software de forma “poco convencional”, pero en el fondo uno sabe que es algo raro tener que usar software crackeado. Es raro.

Justamente no sentir eso, fue el primer atractivo de Blender.

Al principio el ÚNICO atractivo de Blender, para ser honestos. ¡La interfaz chabón, la interfaz! Para nada amigable y bastante intimidante. Pero le metí horas culo/silla nuevamente, y les garantizo que lo que en algún momento resultó intimidante eventualmente se volvió conocido y después sumamente utilizado. Hay algunos que tienen calculadas curvas de aprendizaje y blablabla, pero la posta es sentarse y jugar. El aprendizaje es sin lugar a dudas exponencial, y con el paso de la práctica, la herramienta se adapta a vos y no al revés.

Ojo, no quiero que esto se vuelva ni una charla evangelizadora, ni nada por el estilo. Pero si quiero resaltar la importancia del acceso a una herramienta como lo es Blender. No duden por un segundo que los resultados posibles son infinitos, y que la herramienta nos brinda, hoy más que nunca, la posibilidad de alcanzar producciones a la altura de este mercado sumamente competitivo, y de forma absolutamente versátil. Los ejemplos son miles.

Si bien mi acercamiento a Blender no se gestó originalmente como postulación ideológica en contra del software privativo -hasta el día de hoy me sigo sintiendo atraído en gran medida al pack de adobe- tampoco quiero dejar de resaltar los principios que rigen esta clase de movimiento de código abierto.

Su distribución abierta, es un claro exponente ideológico, que determina que la información debe de ser de libre acceso, y un derecho de la humanidad. Mi lectura, si bien rústica, indica que se está dando un crecimiento considerable en este formato de software, no necesariamente por su connotación política, sino simplemente porque son mejores productos de software, diseñados por miles de profesionales, científicos y entusiastas alrededor del mundo, y están al alcance de un click.

Okey, basta con el discurso. Sé que posiblemente sea demasiada información, y que estabas buscando una respuesta más corta, pero si, metele a Blender.
Las cosas que te impresionan, las producciones que admiras de este universo de los gráficos por computadora, ya sean motion graphics, ilustraciones, o lo que sea, están hechas por personas tan capaces como vos y yo. Y estás mucho más cerca de lo que crees, gracias a que existe una comunidad que te puede ayudar a lograrlo.

Lo importante de esto es que te vayas con la idea de que podés aprender cosas nuevas, y que tenés lugar de donde elegir.

Felipe Galíndez
Diseñador en Comunicación Visual (FBA-UNLP), con orientación a medios digitales y animación. Generalista 3D, y usuario diario de BLENDER con fines profesionales desde el 2012, promoviendo el uso de esta herramienta de software libre en el mercado regional e internacional, desde el estudio creativo DRIPPIN', del cual forma parte.

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